Italia, a la cabeza de Europa en economía sumergidaJ.López/Celia Gilpérez
Los países desarrollados, en concreto los de Europa Occidental, afrontan un tabú contable denominado economía sumergida. Término que hace referencia a la proporción de la actividad económica que no se declara y, por tanto, no existe. Sin embargo, en algunos estados de la Europa mediterránea como es el caso de España, Italia o Grecia supone una cuarta o quinta parte de su riqueza nacional.
Es difícil cuantificar este tipo de economía. Sin embargo, el catedrático de la Universidad de Linz (Austria) Friedrich Schneider ha creado una metodología que lo consigue. Schneider cree que la crisis provocará un aumento de, al menos, el 5% de la actividad paralela en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Asimismo, según los estudios de esta organización, la economía sumergida crece cuatro veces más rápido que la economía formal, incluso en épocas de bonanza.
Suiza, paraíso fiscal sin fraudes
Es difícil cuantificar este tipo de economía. Sin embargo, el catedrático de la Universidad de Linz (Austria) Friedrich Schneider ha creado una metodología que lo consigue. Schneider cree que la crisis provocará un aumento de, al menos, el 5% de la actividad paralela en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Asimismo, según los estudios de esta organización, la economía sumergida crece cuatro veces más rápido que la economía formal, incluso en épocas de bonanza.
Suiza, paraíso fiscal sin fraudes
Paradójicamente, Suiza es el país con menor porcentaje de actividad oculta, con tan sólo un 8,3 por ciento en el año 2009. Un fenómeno que no es nuevo para el país helvético que desde 2006 ha registrado cifras no superiores al 9 por ciento. Una contradicción, si tenemos en cuenta que esta nación ha estado incluida, hasta 2009, en la lista gris de paraísos fiscales de la OCDE. Dinámica que cambiará tras la firma, este mismo año, del acuerdo número 11 para el intercambio de información en asuntos fiscales con Estados Unidos.
Frente a las nimias cantidades de Suiza destacan las desorbitadas cifras de Italia. En el país gobernado por Silvio Berlusconi un 25 por ciento de su PIB corresponde a actividades opacas, aunque si nos remontamos a 2006 este porcentaje alcanzaba el 26,2 por ciento.
Otros países europeos, que destacan por sus escandalosos números son Grecia con un 22 por ciento y España con un 19,5 por ciento de economía paralela respecto a su riqueza nacional. Y por debajo del 15 por ciento se encuentran estados como Alemania y Francia que en los últimos tiempos han mostrado claros signos de recuperación económica. Aun así, cabe destacar que el conjunto de los países europeos protagonizaron un descenso de sus cifras de actividad no declarada en 2008 para experimentar un repunte en 2009.
Frente a las nimias cantidades de Suiza destacan las desorbitadas cifras de Italia. En el país gobernado por Silvio Berlusconi un 25 por ciento de su PIB corresponde a actividades opacas, aunque si nos remontamos a 2006 este porcentaje alcanzaba el 26,2 por ciento.
Otros países europeos, que destacan por sus escandalosos números son Grecia con un 22 por ciento y España con un 19,5 por ciento de economía paralela respecto a su riqueza nacional. Y por debajo del 15 por ciento se encuentran estados como Alemania y Francia que en los últimos tiempos han mostrado claros signos de recuperación económica. Aun así, cabe destacar que el conjunto de los países europeos protagonizaron un descenso de sus cifras de actividad no declarada en 2008 para experimentar un repunte en 2009.
Causas de este fenómeno
Este incremento de la economía encubierta se debe, en parte, a la actual situación económica mundial aunque también influyen otros muchos factores. Por ejemplo, el aumento de la presión fiscal y de la cuantía de los pagos a la Seguridad Social; agente que provoca la reducción de los ingresos fiscales causando un agravamiento del déficit público debido a la reacción de los ciudadanos ante una sobrecarga de las actividades estatales.
No obstante, cabe destacar que una economía sumergida en expansión puede tener efectos incentivos considerables para atraer trabajadores tanto nacionales como extranjeros, que dan lugar a un descenso en la eficiencia de la economía oficial. Además, este crecimiento de la actividad no declarada hace que las políticas económicas se basen en indicadores oficiales erróneos (como la tasa de desempleo, la renta o el consumo), los cuáles pueden resultar inexactos en cuanto a su magnitud. En una situación como esta, la expansión de la economía sumergida puede provocar serias dificultades a los políticos puesto que, al proporcionar indicadores oficiales poco fiables, la orientación de las políticas planeadas podría ser discutible.
No obstante, cabe destacar que una economía sumergida en expansión puede tener efectos incentivos considerables para atraer trabajadores tanto nacionales como extranjeros, que dan lugar a un descenso en la eficiencia de la economía oficial. Además, este crecimiento de la actividad no declarada hace que las políticas económicas se basen en indicadores oficiales erróneos (como la tasa de desempleo, la renta o el consumo), los cuáles pueden resultar inexactos en cuanto a su magnitud. En una situación como esta, la expansión de la economía sumergida puede provocar serias dificultades a los políticos puesto que, al proporcionar indicadores oficiales poco fiables, la orientación de las políticas planeadas podría ser discutible.
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